Se han dado definiciones, conceptos, formas de lo que es...
y de lo que no es la Masonería. Tanto, que muchos autores han
utilizado, para llegar a su definición o conocimiento, técnicas
de exclusión, la masonería no es un partido político, la masonería
no es una religión, la masonería no es un sindicato, la
masonería no es una secta, la masonería no es... Se ha tratado
de determinar lo que es el campo masónico, delimitándolo con
una especie de perímetro que lo configura apoyándose, para esta
forma de "cazarlo", en sus célebres "landmarks" (límites), la
normativa por excelencia de sus principios de configuración y
contenido, y luego todo lo que está dentro de esos límites ya
es masónico y permite sus análisis, configuración y definición.
No es un mal procedimiento







